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APRENDE A MEDITAR

Últimamente muchos de mis amigos me comentan que necesitan meditar. ¿Y tú sabes los beneficios de poder darte tiempo de hacerlo?.

Reduce los niveles de estrés. Reduce la cantidad de información o pensamientos innecesarios en tu día. Te permite mejorar tu calidad de sueño. Desarrolla más tu creatividad. Tu cuerpo promueve una mayor oxigenación. Reduce los niveles de Hipertensión. Permite concentrarte mejor. Equilibra tu sistema nervioso.

Pero meditar no siempre es fácil, especialmente al inicio, pues requiere disciplina y práctica para su perfección, si quieres saber cómo meditar correctamente, sigue estos pasos que te decimos a continuación:

1. Ponte ropa cómoda: Quitarse los zapatos y elegir una prenda de vestir ancha es la mejor alternativa para sentirte listo para meditar. 

2. Busca un lugar tranquilo: Es necesario encontrar un lugar que te permita estar relajado y sin interrupciones ni interferencias. 

3. Siéntate de manera correcta: Para meditar debes sentarte de manera correcta, es decir, en el suelo con la espalda recta, pero sin tensiones, respirando hondo y manteniendo los hombros y brazos relajados. Algunas personas prefieren sentarse en una silla o de rodillas en vez de la clásica postura, y también existe la meditación tumbada. Sea cual sea la posición que adoptes, la espalda siempre debe estar recta y el cuerpo, especialmente los hombros y brazos, relajados.

4. Céntrate en un objeto: Céntrate en un objeto o en la respiración (con los ojos cerrados) cuando te inicias en la práctica meditativa. 

5. Acepta los pensamientos que surgen y sigue adelante: Es habitual que, durante la práctica de la meditación, surjan distintos pensamientos: nuestros problemas personales, la incomodidad del momento o la inseguridad de estar haciendo bien la meditación o no. Pero esto es algo normal y, por tanto, debemos aceptarlo. La meditación se centra en la idea de que el bienestar psicológico es un estado que emerge de la aceptación de los pensamientos, emociones y sensaciones corporales sin intentar eliminarlos ni modificarlos, simplemente hay que observarlos de manera no enjuiciada. Por tanto, cuando aparezcan estos pensamientos, simplemente hay que aceptarlos y después vuelve a centrar la atención en el objeto, la respiración, el sonido o la sensación corporal.

6. Añádelo a tu rutina diaria: Tras leer los pasos anteriores, ahora ya estás listo para hacer de la meditación un hábito saludable. Con la práctica te convertirás en un gran meditador, lo que te ayudará a obtener los beneficios de esta milenaria práctica.